VIDA Y ACTIVIDAD
Como criaturas y niños de Dios, felices a depender absolutamente de él, los Pequeños Hermanos y Hermanas buscan la oración para ver su rostro y saber su voluntad, junto con su gracia de ponerlo en práctica.
El programa diario de la comunidad contempla al menos 250 minutos de oración, distribuidos entre la noche y el día para explorar el ritmo de la vida cotidiana, dejando a cada uno la posibilidad de tener más espacio de la intimidad con el Padre, por medio del Hijo, en el Espíritu Santo.
La vida espiritual lleva adelante la comunión fraterna y de la actividad: el tiempo de estudio, para el trabajo, y para el descanso en un equilibrio saludable.
El estudio está dirigido en primer lugar a la Palabra de Dios, que es la base de la formación inicial y permanente, e ilumina la realidad y la manera de afrontar con sabiduría.
El trabajo incluye la mano de obra de la necesidad de la comunidad y los pobres, la promoción humana (de consulta familiar, guardería, clases de computación, la escuela secundaria sin costo alguno), y sobre todo la evangelización (en las parroquias, en comunidades básicas, en la escuela, a través de la radio, en "semanas para despertar" en las aldeas remotas).
Los días festivos y dos comunales recreaciones durante el día son la ocasión para dejar que la alegría de ser hermanos y hermanas de auge y de compartir la fe y la vida en el amor.
COMPROMISOS
DIARIOS:
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ESTUDIO.
El itinerario de crecimiento personal de la mano con el hermanos mayores y con toda la comunidad es necesaria para evitar el amor se convierta en una palabra vacía y que le permita madurar a la perfección.
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ORACIÓN.
El contacto con
Dios, el deseo más profundo del corazón humano, debe ser practicado intencionalmente y
cuidadosamente, tanto a nivel personal y comunitaria a fin de que pueda llevar fruto para vida eterna.
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TRABAJO.
Un valor no perder en un mundo de
ocio, el compromiso y el esfuerzo para lograr algo que pueda ser necesaria o útil para los demás, se vuelve más rico en un sentido si es compartido y realizado con los demás, de acuerdo con la voluntad del Padre.
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